|
Acambaro Gto.
No
se puede ocultar lo inocultable cuando las evidencias son palpables a
todas luces como son dibujos, pinturas, grabados y figuras de diversos
materiales que nuestros antepasados dejaron en sus lugares de
asentamiento referentes a seres humanoides con vestimentas muy alejadas
a las usadas por lo nativos y que son trajes y naves de astronautas de
un pasado remoto.
Así en casi todas las culturas de Meso América es común encontrar
vestigios que demuestran la relación que mantuvieron los ancestros con
seres cósmicos quienes les legaron grandes conocimientos para su
desarrollo y que fueron llamados Dioses.
El cambio que tuvieron los aborígenes elegidos por los seres del espacio
fue sorprendente e increíble ya que sus grandes construcciones aun
muestran el poderío alcanzado bajo la dirección de estos que cierto día
los abandonaron y empezó la decadencia de esos pueblos.
En varios museos, cuevas y montañas existen las pruebas irrefutables de
la relación que mantuvieron los espaciales con los terrestres por lo que
se dice que vivieron una verdadera edad de oro al amparo de estos seres.
Los seres extraterrestres condescendían a dirigir pueblos mediante
algunos elegidos iniciados adelantando su evolución .a través de
desposarse con mujeres vírgenes para engendrar seres poderosos que
servían para estimular a través de portentosas hazañas a los guerreros
de estas tribus y mantener un orden hacia los demás.
Nadie
duda que nuestros antepasados mostraron gran curiosidad por lo
desconocido y extraño plasmando de inmediato todo aquello que les
llamaba la atención utilizando los materiales mas al alcance de su mano
en esos momentos pinturas, barro o puntas de piedra para grabar en roca
las figuras de animales o seres raros inclusive plantas o frutos.
La teoría no es descabellada existen miles y sustentables pruebas de
esta relación hombre terrestre, hombre cósmico la misma Biblia lo
consigna y textos antiguos de diversos países del mundo lo confirman
ningún pueblo por si solo logro su desarrollo integral sin la dirección
de estos seres venidos del espacio exterior.
La mayoría de pruebas se concentran en el Museo Waldemar Julsrud ubicado
en Avenida 5 de Febrero esquina con Javier Mina de esta localidad y esta
conformada esta insólita colección por mas de 25 mil piezas que quedan
en resguardo de las 65 mil iniciales que logro el fundador en 1947.
Figuras
que datan según estudios en laboratorios extranjeros de una antigüedad
superior a los 3500 años antes de Cristo y que muestran grupos raciales
diversos, figuras perfecta de animales extintos, animales y seres
acuáticos tipo humano seres extraterrestres perfectamente definidos.
Los niños son los mejores en interpretar la representación de las
figuras y tajantemente afirman al observarlas que son astronautas y
naves voladoras así dentro de su inocencia opinan y refuerzan esta
teoría de la estrecha relación que en el pasado mantuvieron los hombre y
los llamados Dioses del espacio.
Grupo Alarma de Investigación Paranormal agradece la buena disposición
del director de este museo Daniel Reynaert Leyere por abrirnos las
puertas del conocimiento para difundir un punto de opinión diferente a
nuestros lectores acerca de nuestra creación como seres en nuestro
planeta y la injerencia en un pasado remoto de maestros que normaron el
rumbo hacia un gran brinco que dio la humanidad hacia el desarrollo en
todos los aspectos bajo su tutela.
Reportó en exclusiva para
El Durmiente de Orizaba Eulogio Soto Mahe del Grupo Alarma de
Investigación Paranormal. |