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Mutilaciones
en Pehuajó, por Diego Sánchez ( FAO)
Lo informó veterinario de
Pehuajó. Sería el primer caso del año en suelo bonaerense.
A seis años de que el
Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA)
“informara” que las extrañas mutilaciones de ganado que por entonces se
denunciaban en todo el país se debían al accionar del roedor
“Oxymycterus Rutus”, más conocido como ratón hocicudo, un nuevo caso de
similares características se conoció el martes en la localidad
bonaerense de Mones Cazón, partido de Pehuajó.
Así lo aseguró a DIB Alejandro Napurí, el veterinario pehuajense que
tomó contacto con una vaquillona muerta y mutilada en el establecimiento
rural ‘El Martillo’. “Los cortes eran irregulares, pero no dentados.
Eran similares a los detectados hace unos años por la zona. Además no
había rastros de sangre en el lugar”, explicó el facultativo, quien
agregó: “Tenía la lengua y el ano arrancado y el hueso de la mandíbula
pelado. Eso no es sencillo hacerlo”.
El hecho sucedió el lunes, exactamente a seis años de aquel 1º de julio
de 2002, cuando Bernardo Cané, titular del SENASA, intentó darle un
“corte” definitivo a las mutilaciones de animales acusando que la
mortandad se debía a “causas naturales y posterior accionar de
carroñeros”. Ese fue el punto final al tema desde el organismo oficial,
algo que causó estupor en los centenares de veterinarios que se debatían
entre sí en busca de una explicación a la que no podían llegar. Pero
para Napurí, algo es seguro: “Estos cortes no tienen nada que ver con
ningún ratón ni depredador”.
En su momento muchos productores ganaderos relacionaron las muertes con
“avistamientos de luces” en el lugar donde después aparecían los vacunos
mutilados. (DIB)
Para tener en cuenta
La
información que se publicó en la agencia de noticias DIB (Diarios
Bonaerenses) y el diario Extra, el País y el Mundo, es tan sólo un parte
del incidente. Debido a la siempre condicionante edición periodística,
quedaron marginados algunos datos del caso que serían interesantes
resaltar. En principio, y más allá de que la mutilación se dio justo a
seis años de la irrisoria explicación del SENASA –de la que
lamentablemente se hizo eco la prensa nacional, sacando de la agenda un
tema que ya sobrepasaba a propios y extraños-, el establecimiento
ganadero ‘El Martillo’ ya contaba con un antecedente. En pleno apogeo
del fenómeno, y A SOLO TRES METROS del animal recientemente encontrado,
otro de las mismas características había tenido el mismo destino cuando
las mutilaciones se desparramaban por toda la provincia (una de las 22
afectadas).
Tampoco es la primera vez que Alejandro Napurí observa mutilaciones en
el partido de Pehuajó, ya que juntos estuvimos recorriendo los campos
allá por junio de 2002.
Desde
ese año, al menos una decena de casos se registraron en aquel distrito
del oeste bonaerense –también muy rico en casuística OVNI-. Algunos
aparecieron en las afueras de Pehuajó, otros en Juan José Paso, Alagón,
Monez Cazón, Salazar y Francisco Madero. En esta localidad hay un
productor (Adrián Fernández) que sigue afirmando haber encontrado un
ternero mutilado en enero de 2002, incidente que marcaría el comienzo
del fenómeno en el país.
La Policía de Mones Cazón también confirmó el episodio, que sería el
primero de este año en la provincia de Buenos Aires y que dejaría atrás
un extenso período sin denuncias.
Las fotos (que se adjuntan) fueron tomadas con el teléfono celular del
propio Napurí y reproducidas por Noticias y Extra.
Parece que las mutilaciones siguen su curso. Y volvieron a la provincia
justo a seis años de las ridículas declaraciones del Sr. Cané,
desacreditado una vez más por veterinarios, productores ganaderos, un
sector de la prensa (sobre todo la del interior) y hasta por el
mismísimo ratón hocicudo, que aún sigue prófugo tras la “condena
oficial”.
Un abrazo desde La Plata, Diego R. Sánchez
Reporte: Diego
Sánchez ( FAO), Cortesía Luís Burgos (FAO) |