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AVISTAMIENTO EN POTRERO
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Doña Irene: Lo que nos pasó fue como a las once de la noche, gracias a Dios mis hijos fueron por nosotros, por que estaba muy oscuro y venía de su brazo, en aquel entonces nos gustaba tomar a mi esposo y a mi, y en aquel momento nuestros hijos nos traían de aquel lado de la vía, por la parcela de Leónides González, cuando me traía del brazo mi hijo el más chico, y a él lo traía mi hijo el mayor, cuando vimos esa cosa maravillosa grande, grande. Don Anselmo: Esa cosa llegó de momento. DI: Llegó de momento un viento, un aire que se juntaba, así hizo, shhh. DA: Como que rezumbó algo, shhh. DI: Vimos una luz muy linda, como la disco. DA: De momento alumbró, se le vieron colores y empezaron a dar vuelta.
DA: Muchos no nos creen, por que dicen que yo venía tomado, y que ella venía también tomada, pero mis hijos chiquitos no iban. DI: ¿Cómo si mis hijos eran chiquitos? DA: Ellos vieron bien eso, mis hijos el mas chico y el mayor se les quedaron mirando, ¿Quién sabe que era? de momento se apareció la ruedota. DI: Del tamaño de una casa, si como mi casa y todo el terreno. Rossana: ¿Cómo eran estos seres, altos o bajitos? DI y DA: Eran bajitos, no eran como nosotros, eran bajitos. DI: Yo lo vi en el extremo de esta altura (Señala hacia donde) DA: Estaba a la altura del poste de la luz, nos alucinó que casi no podíamos ver nada. DI: Yo si lo pude ver por que como estaba en la oscuridad de unas cañas, mis hijos que estaban chicos se sorprendieron, a partir de que se nos aparecieron estos seres maravillosos, dejamos de tomar. DA: Yo dejé de tomar, como que medio un temo así, un miedo, pues yo no podía salir ni a la calle, por que sentía mucho miedo. DI: Y de momento se le quitó todo eso.
DA: Lo que
hice es que me dije voy a tomar un poco de cerveza, sentí bien feo y qu DI: Azotó todos los embaces. DA: Aunque yo no se por que fue desde ese día. R:´¿Cómo era la cara de estos seres? DA: Yo no se las vi muy bien por que le alucinó retiharto. DI: Esos seres no eran como nosotros, eran bien bonitos, no se, yo para mi, mis respetos son para ellos, nadie nos cree, pero Diosito sabe que si vimos esos seres, yo si lo vi, les doy gracias a ellos por que ha cambiado la vida para nosotros. R: ¿El objeto como era, se acuerdan? DI: Era como de aluminio, era redonda. DA: Era gran dotota, era redonda con luces alrededor y en medio una lucezota grande estaba dando vueltas, y se queda suspendido. DI: Y la luz bien bonita, alumbraba todo, todo. DA: De momento se fue, como si no hubiera pasado nada. R: ¿Ustedes no quedaron quemados?
DA: No, nada,
nos quedamos pensativos, así nos quedamos pensando, ni dormimos toda la
noche, nada más por estar pensando, ¿Qué sería? DI: Yo siento que fue una cosa maravillosa, son cosas de Dios, por que yo le digo a mi esposo, que muchos dicen: No, que vienen y se los llevan, los destazan y quien sabe que cosa más, pero no son seres que nunca hemos visto y gracias a ellos y gracias a Dios, se nos quitaron todos los vicios. R: ¿Y no los han vuelto a ve, aquí cerca o que salga usted y los vea en el cielo? DI: A los ocho días los vimos que pasaron, ¿Verdad?, pasaron por allá. DA: Pero pasaron por allá, de momento se desprendió y se fue, hasta le dije a mi hijo, el otro, ves la luz qu va allá, se ve así por que va alta, pero es la vimos grande por que iba re bajita. R: ¿No escucharon en su cabeza algún mensaje? DI No, no, nada más nos observó, se quedó suspendido, el cañal se hacía así con el aire (mueve los brazos en forma de círculo) se abrió la puerta, nos vio, se cerró y se fueron. DA: Empezó a hacer como remolino los cañales. R: ¿No saben de otras personas que hayan tenido la misma experiencia? DI: No, sólo nosotros. R: ¿No han tenido otra experiencia? DA: Bueno la otra vez, estaba mi hijo el que esta en Ciudad Juárez, él otro hijo, el más chico y yo, estábamos en el campo, cuando pasó una sombra zumbando duro, pero así como pasó se fue, y me dice mi hijo: A poco no oíste, y le digo: Pero, pasó re duro, y me dice mi hijo: Parece un pájaro, yo le contesté: Pero, no viste la sombra, cómo iba a ser un pájaro, si hasta allá fue a prender las luces, hasta allá cerca del cerro, eso fue lo que pasó ahorita aquí, que le digo: Mejor vámonos, y que dice: Sí vámonos. R: ¿Usted no ha encontrado el cañaveral quemado? DA; No, nunca. R: ¿No han encontrado el cañaveral con huellas como de que algo bajo? DA: No. R: Muchas gracias. Reportó: Rossana Tejeda López |
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